28,10,0,50,1
600,600,60,1,3000,5000,25,800
90,150,1,50,12,30,50,1,70,12,1,50,1,1,1,5000
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Frigorífico Anglo

 

 

 

 


 

La Intendencia Municipal de Rio Negro inició en 1985 un proceso de recuperación del patrimonio relacionado al ex-frigorífico Anglo, que culminó en la propiedad de todo el barrio obrero más las instalaciones de la fábrica. Se ha instalado aquí el parque Industrial Municipal, donde pequeños y medianos emprendimientos comerciales e industriales, encuentran su espacio para el desarrollo de actividades. Además, la identificación, recuperación y mantenimiento del patrimonio histórico remanente de los 130 años de industria de la alimentación, ha generado el proyecto del “Museo de la Revolución Industrial”, a través del cual edificios, maquinarias, documentos, herramientas y utensilios encuentran su manera de “contarle” a la gente sobre aquella época en que Fray Bentos era la “cocina del mundo” ...

 

El origen de esta empresa nos remonta a finales del año 1848, cuando el célebre químico alemán Justus Von Liebig desarrolló en la Farmacia Real de Munich, un alimento que consideraba pondría fin a las guerras contemporáneas. El varón Justus Von Liebig (1803-1873) considerado “padre de la química orgánica y agroquímica”, era un científico y filántropo destacado, preocupado por la sociedad europea de ese momento en relación a temas sociales y especialmente a la alimentación. Como consecuencia de sus ideales liberales y republicanos Liebig estaba analizando las razones que habrían producido las revoluciones europeas de su tiempo. Creyó hallarlas en el hambre del pueblo. Conociendo que la carne abundaba en algunos países sudamericanos quería encontrar una manera de transportar ese alimento hacia Europa. Fue así que trabajó arduamente en el laboratorio para obtener una solución a ese problema, desarrollando el extracto de carne “Extractum carnis”, un concentrado de las sustancias nutritivas de 32 kilos de carne contenidas en un kilo de extracto. Ofreció asesoramiento y colaboración a quien produjera el extracto a gran escala según condiciones que estableció. Durante casi 10 años mantuvo su fórmula de extracto de carne como una novedad y casi un experimento de laboratorio, aún considerando este producto como solución para la falta de alimentos en el mundo. A escala farmacéutica era un producto muy caro. Liebig intentó en vano ofrecer la fórmula para su fabricación donde la materia prima fuera barata (es decir el vacuno o lanar baratos). Recibió ofertas de varios lugares que no lo conformaron, ya que era extremadamente exigente con la ausencia de humedad y grasitud en su producto final.

En 1862, el ingeniero hamburgués Georg Christian Giebert, propietario de una importante fiambrería en Munich, en una incursión de negocios por el Río de la Plata, tuvo la idea de fabricar este extracto de carne a gran escala en Uruguay, convencido por la gran cantidad de ganado vacuno que veía por doquier. Giebert vivió un tiempo en casa de otro alemán, Augusto Hoffman, quien lo llevó en ese tiempo a la estancia Nueva Mehlem, en Rio Negro, donde trabajaba un hermano suyo. Sabiendo Hoffman de las ideas de Giebert, lo llevó directamente a un punto geográfico llamado “Puntas de Fray Bentos”. Giebert quedó maravillado por este hermoso “puerto de mar”, sumamente apto para la llegada de balandras y veleros para transportar mercadería hacia Europa sin pasar por Montevideo. Lo consideró un punto estratégico para instalar un frigorífico.

En 1862 escribió a la Farmacia Real de Munich, donde Liebig tenía su laboratorio, quien cansado y desanimado por tantos fracasos anteriores, finalmente le dió su apoyo a Giebert.

Pocos meses después, Liebig recibía muestras del extracto fabricado en Fray Bentos bajo la supervisión de un colega de Liebig, enviado por este, y se sorprendió por la altísima calidad del producto.Se obtuvieron inversores interesados y se estableció la GIEBERT ET COMPAGNIE (1863), comprando una pequeña estancia llamada “La Pileta”, a 15 km de Fray Bentos y las instalaciones de un saladero erigido por Hughes, uno de los fundadores de Villa Independencia (hoy Fray Bentos).

Esta empresa inició, a partir de entonces, una ascendente carrera comercial sin precedentes en el Uruguay. Comenzó la construcción de la fábrica, en cuyas inmediaciones arquitectos e ingenieros alemanes iniciaron de inmediato la diagramación de viviendas para el personal de la misma siguiendo las costumbres de los emprendimientos europeos de la época.

En diciembre de 1865, con capitales belgas, ingleses, alemanes y uruguayos, y con el apoyo del barón de Mauá, se fundó la LIEBIG EXTRACT OF MEAT COMPANY (LEMCO). 

En 1867 la fábrica comenzó a funcionar con cientos de operarios que faenaban cerca de dos mil quinientas reses por día.  

En 1899 el extracto de carne Liebig tomó el nombre de OXO, que surgió de la broma de un peón en el puerto de LEMCO. El peón agregó a la palabra OX (buey en inglés) la ´O´, dibujando dos ojos con una nariz entre ellos. Este producto se hizo famoso en todo el mundo y prontamente se vendió en cantidades que superaban la producción.  El extracto de carne comenzó a ser de consumo familiar gracias a su bajo precio, para luego ser ampliamente consumido por la armada y el ejército.

Fue utilizado en las grandes expediciones del siglo XIX, como la de Stanley buscando al Dr. Livingstone en Africa, o la de Nansen al polo norte. Luego empezó a ser consumido en casas, hospitales, estaciones de trenes; incluso fue alimento en el primer vuelo espacial. Este producto se hizo tan famoso, que durante las dos grandes Guerras, Fray Bentos fue conocido como “La gran cocina del mundo” y uno de los mayores abastecedores de Corned Beef para las fuerzas aliadas. 

Como consecuencia de la primera guerra mundial, la demanda de OXO aumentó vertiginosamente y en 1914 incrementó el número de puestos de trabajo y aumentó el número de viviendas y oficinas administrativas. A pesar de que LEMCO tenía estancias y campos con capacidad de más de 35000 vacunos, se compraban animales a particulares que eran transportados a la fábrica en pie, ferrocarril y embarcaciones.

Otros productos y subproductos comenzaron a elaborarse, en un aprovechamiento total de los vacunos y lanares que se faenaban en el saladero Liebig. Con el aumento de la producción de extracto aumentó la cantidad de desecho. Con los desechos de los animales se inventó un proceso para hacer fertilizantes orgánicos (GUANO), de gran aceptación en Europa. La actividad portuaria en Fray Bentos era impresionante. Salían hacia Europa extracto de carne, carne salada o tasajo, cueros salados, huesos cortados y molidos, garras y pezuñas, cueros y el fertilizante.

El barrio obrero

El aumento de la producción llevó a Giebert a pensar en la problemática del personal, escaso en esos momentos a causa de las guerras que sufría el país en esos días. Se desarrolló entones un plan de inmigración de flias alemanas para desarrollar con efectividad los planes industriales. Se comenzaron a construir viviendas para los obreros, contiguas al predio fabril. En 3 años, de 1889 a 1892, se construyó un “barrio obrero”, con más de 70 casas habitación (hoy barrio Anglo).

A esos efectos se construyó la “Ranchada” (para los obreros y sus familias), la “Pandilla” (para hombres solteros) y viviendas para funcionarios de jerarquía. El costo de estas viviendas era muy bajo e incluía luz, agua, recolección de residuos, etc.

La diagramación del barrio obrero fue realizada, a diferencia de las tendencias europeas y regionales, con una distribución tal que las casas del personal jerárquico no estuvieran separadas de las del personal subalterno. La “Casa Grande”, vivienda destinada a los gerentes y sus familias, se encuentra junto a las viviendas de los obreros. En el sector de viviendas se arrendó un almacén de ramos generales y casa de comidas, al que llamaban “Fonda”. Se instaló servicio médico para el personal de la fábrica y su familia, un hospital donde se atendía al personal durante todo el día y una escuela primaria dentro de la fábrica con 2 maestros, construyéndose luego un local fuera de la misma para su mejor funcionamiento. Se implementó una biblioteca que estuvo a disposición de todos los obreros y sus familias.

Frigorífico Anglo

En 1924 como consecuencia de la primera Guerra Mundial, los alemanes cortaron relaciones con el Uruguay. Capitales ingleses adquirieron la fábrica de Fray Bentos, la que pasó a denominarse ANGLO DEL URUGUAY S.A. (conocido como frigorífico Anglo). La Segunda Guerra Mundial originó cambios importantes en los rubros comerciales y tipos de producción. En 1943 salieron del puerto de Fray Bentos 16 millones de latas de Corne-Beef hacia Europa como alimento para las tropas aliadas, mientras los submarinos nazis esperaban a los barcos a la salida del Río de la Plata, para impedirles llegar a destino.

El final de la historia ...

Pero poco a poco se fueron paralizando las inversiones, la renovación de estructuras y el mantenimiento. La década del 50 y 60 encuentra a la fábrica en decadencia debido a la culminación de la guerra, la recuperación de Europa, la formación de bloques comerciales, la creación del Mercado Común Europeo y a procesos políticos internos en Uruguay. En 1971 los ingleses vendieron las instalaciones al gobierno uruguayo, que confió que por tener ganado a disposición, mano de obra y el frigorífico ya vetusto y añejo, podría continuar la racha de bonanza. No fue así. Con los ingleses se fueron los contratos y el mercado. En 1979 se realizó la última faena en el frigorífico Anglo y la década del 80 sorprendió a aquellas instalaciones, una vez sede del pulular de obreros, sirenas, mugidos y lamentos vacunos, en una muerte que muchos no querían decretar dejando como recuerdo aquella imponente chimenea que se levantaba orgullosa y que ya no pitó nunca más ...

 

 

 

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