28,10,0,50,1
600,600,60,1,3000,5000,25,800
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103 AÑOS PRIMER PUENTE GIRATORIO DE SUDAMERICA

Su imagen no falta en ninguna postal de la zona. Su belleza y utilidad lo hacen irresistible para quien visita Carmelo. El puente giratorio de Carmelo cumplió 100 años.

Dicen los libros de historia que fue el 1º de mayo de 1912 cuando finalmente el arroyo de Las Vacas logró lo que ni en los más remotos sueños sus pobladores hubiesen ideado: un puente que además de cruzarlo de lado permite a los barcos de gran porte y calado pasar. En Carmelo el sueño se hizo real. El puente pasó a formar parte de la vida de los carmelitanos (así es como se conoce al habitante de Carmelo), quienes se sintieron tan orgullosos de "la obra", como aquí todavía algunos la llaman, que el invento tomó repercusión en el resto del país. Todos querían tener uno igual, pero no ocurrió y el de Carmelo además de ser el primero en el país es el único cuyo movimiento se realiza a tracción humana. Y así, aún hoy cuando se nombra la ciudad el puente es la primera palabra a la que se asocia.

De acuerdo a información historiográfica, desde 1758 existió el poblado de las Víboras. Este comprendía una capilla y unos cuantos ranchos dentro de cuatro manzanas. El 12 de febrero de 1816, desde Villa Purificación, el Gral. Artigas decretó el traslado de Víboras a la nueva zona en el arroyo de las Vacas y fundó Carmelo, el único centro poblado de la República que surge por la voluntad del prócer, y que fue conocido en un principio como "Poblado de las Vacas". 

A la luz de la Luna

La rambla de los Constituyentes fue realizada por el Comité Patriótico Femenino de Carmelo y se inauguró el 7 de diciembre de 1930 a modo de homenaje al centenario de la Constitución. 

Se trata de una costanera o pequeño malecón, que recibe a los visitantes que vienen del río, tanto de la ciudad de Montevideo, de Colonia del Sacramento o de Tigre, uno de los tantos puertos de la vecina ciudad de Buenos Aires (Argentina). Con un paseo de terrazas, glorietas, parras, uvas, esculturas y flores que coinciden en La Fuente de Las Tentaciones, este paseo nos lleva hasta el puerto local, donde se erige un busto del libertador José de San Martín. Desde aquí, la vista que se tiene del puente giratorio es majestuosa. Autos, bicicletas, motos y caminantes lo atraviesan de un lado al otro durante el día e incluso matean sobre él observando la quietud de las aguas al atardecer. De vez en cuando, algún barco de gran calado, previo aviso a la prefectura local, decide atravesar el puente y ahí la magia se apodera del río, de los hombres, de todo. El centro del puente gira de manera tan bella que las personas se posan sobre la costanera para ver el espectáculo e incluso muchas veces los aplausos ganan la partida. Rojo y radiante de día e iluminado de manera impecable cuando llega la noche, sus luces amarillas y su brillo se reflejan en la quietud del agua del arroyo. Cuando hay luna llena, esta también cruza como si jugara a cruzar el puente igual que lo hacen los niños y adolescentes de Carmelo varias veces al día.

Seguramente al fundar Carmelo, Artigas jamás soño que allí se ubicaría el primer puente giratorio de Sudamérica.

"Todo aquel que lo cruza regresa, siempre regresa", dice el emblemático slogan que los carmelitanos expresan a sus visitantes que, por miles, llegan a la ciudad de moda de Colonia. El profesor Eraldo Bouvier reconoce "no imaginar a Carmelo" sin ese puente, "cargado de historia y de emociones, donde las despedidas y regresos se confunden". 

Hasta 1912, una balsa se transformaba en el medio de transporte para cruzar el Arroyo de las Vacas.

Por entonces, la actual avenida Uruguay, principal arteria de la ciudad, se denominaba "la calle de la balsa". A partir de 1905, bajo la presidencia de José Batlle y Ordóñez, el país comienza el estudio de distintos proyectos de puentes en todo el país, y en 1907 se da vía libre a los estudios de esta obra. Un total de siete empresas se presentaron entonces para su construcción, siendo adjudicada a la Sociedad "Fábricas Unidas de Augsburg y Nürnberg". El 25 de noviembre, bajo la presidencia del Dr. Claudio Williman, se firmó el contrato para la realización del Puente Giratorio.

INAUGURACIÓN. En la tarde del 2 de diciembre de 1911, en medio de una gran expectativa popular, se hizo la prueba para hacer funcionar el puente. La inauguración oficial se realizó el 1º de Mayo de 1912, con diversos festejos que se prolongaron por dos días. Asistió todo el pueblo, acompañando el acto el intendente don Felipe Suárez y el coronel Andrés A. Vera que representó al Ministro del Interior Dr. Manini Ríos.

MODERNIZACION. El puente había sido iluminado con luz eléctrica en 1914, pero en 2000, y en el marco de los festejos del aniversario de la fundación de Carmelo, el intendente Carlos Moreira inaugura un nuevo sistema lumínico. Sus explanadas, paseos y caminos a orillas del Arroyo, hacen del lugar, un magnífico encanto. Los años pasaron, el Puente Giratorio recibe el pasaje diario de más de 10.000 personas, y 26.000 en domingos, cifras que se incrementan en verano.

El movimiento de tracción del puente se cumple sin excesiva regularidad. Quizá dos veces al mes, puede ser motivo de movimiento. ,La Dirección Nacional de Vialidad es la encargada de la operativa, que se cumple con rapidez, en caso de que las embarcaciones estén prontas al momento de apertura. "Hay que tener en cuenta que se debe detener el tránsito de ingreso o salida a Carmelo, que es muy grande", señaló Jorge Terra.

Al puente lo mueven dos personas como mínimo, las que utilizan una llave de cruz, "parecida a las que se usan para las ruedas de los automóviles, aunque mucho más grande. 

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